En este análisis técnico semanal, examinamos los principales patrones gráficos y niveles de precios para EURUSD, USDJPY, GBPUSD, AUDUSD, USDCAD, oro (XAUUSD), petróleo Brent y Bitcoin (BTCUSD) con el fin de prever la evolución del mercado durante la próxima semana (20–24 de julio de 2026).
El par EURUSD termina la semana cerca de mínimos locales tras un periodo de elevada volatilidad. La divergencia en las expectativas sobre la futura dirección de la política monetaria a ambos lados del Atlántico sigue siendo el principal impulsor del mercado. Los últimos datos de EE. UU. mostraron que la economía sigue siendo resiliente, mientras que la presión inflacionaria está disminuyendo gradualmente. Los funcionarios de la Reserva Federal señalan que el nivel actual de las tasas de interés sigue siendo suficientemente restrictivo, aunque las futuras decisiones dependerán de los datos macroeconómicos que se publiquen. Al mismo tiempo, el mercado continúa esperando que la Fed mantenga un enfoque prudente en su próxima reunión.
En la eurozona, los inversores siguen centrados en las perspectivas de crecimiento económico y en la dinámica de la inflación. El Banco Central Europeo continúa aplicando una política de estabilización gradual de los precios, aunque la debilidad de la actividad empresarial y los persistentes riesgos para el sector industrial limitan el potencial de apreciación del euro. Los riesgos geopolíticos y la evolución del mercado energético siguen siendo una fuente adicional de incertidumbre y podrían respaldar la demanda del dólar como activo refugio.
Desde una perspectiva técnica, el EURUSD continúa desarrollando una estructura bajista que corresponde a la formación de la quinta onda bajista según la estructura de Ondas de Elliott. En el gráfico diario, el precio permanece dentro de un canal descendente, mientras que la SMA50 se encuentra significativamente por encima de las cotizaciones actuales, confirmando la persistencia de la tendencia bajista de largo plazo.
Durante la semana pasada, el mercado puso a prueba la zona de soporte de 1.1379 antes de formar un rebote correctivo. Sin embargo, este ascenso sigue siendo puramente técnico y se desarrolla dentro del movimiento bajista general. El rango de 1.1444–1.1482 representa la zona de resistencia más cercana. El punto pivote local se encuentra en esta área, donde los vendedores podrían volver a aumentar la presión.
Según el modelo de ondas presentado, la corrección actual podría continuar hacia la zona de 1.1482 y, si aumenta la actividad compradora, poner a prueba 1.1509. No obstante, la estructura bajista principal permanece sin cambios. Tras finalizar la onda correctiva, se espera que el precio reanude su descenso y vuelva a poner a prueba 1.1379.
Si los vendedores se consolidan por debajo de este soporte, se abrirá el camino hacia el siguiente objetivo estratégico en 1.1260, que coincide con la finalización de la estructura actual de cinco ondas y con la línea de soporte de largo plazo. Mientras el precio permanezca por debajo de la SMA50 y del límite superior del canal descendente, los vendedores conservarán la ventaja.
Escenario bajista (caso base): el mercado forma una consolidación alrededor de 1.1444. Es posible una corrección hacia 1.1482–1.1509, seguida de la reanudación prevista de la caída hacia 1.1379. Una ruptura firme por debajo del soporte convertirá 1.1260 en el objetivo principal.
Escenario alcista (alternativo): si los compradores se consolidan por encima de 1.1482 y rompen 1.1509 con un aumento del volumen, la corrección podría continuar hacia 1.1669, señalando la formación de una corrección alcista más profunda.
El par USDJPY termina la semana cerca de máximos de varios meses, manteniendo un firme impulso alcista. La divergencia de las políticas monetarias entre la Reserva Federal de EE. UU. y el Banco de Japón sigue siendo el principal impulsor. A pesar de cierta moderación de la presión inflacionaria en EE. UU., los funcionarios de la Fed continúan manteniendo una postura prudente, señalando que la inflación permanece significativamente por encima del nivel objetivo. Los recientes comentarios de los responsables de la política monetaria estadounidense confirman que no tienen prisa por avanzar hacia una flexibilización, lo que respalda los rendimientos de los bonos del Tesoro y la demanda del dólar.
La situación en Japón sigue siendo más compleja. El BoJ está normalizando gradualmente la política monetaria, aunque la debilidad del yen continúa aumentando los costes de importación e intensificando la presión inflacionaria. Al mismo tiempo, las tasas de interés más altas generan descontento entre las empresas debido al aumento de los costes de financiación, por lo que el mercado no espera un endurecimiento agresivo de la política monetaria. También se mantiene la posibilidad de una intervención cambiaria verbal o incluso directa por parte de las autoridades japonesas si la moneda nacional continúa debilitándose.
Por lo tanto, el contexto fundamental sigue favoreciendo al dólar, aunque la aproximación del par a la zona de intervenciones anteriores aumenta significativamente la probabilidad de correcciones de corto plazo.
El gráfico diario mantiene una estructura alcista completa de Ondas de Elliott. Tras completar la gran onda correctiva 4, el mercado formó una potente onda impulsiva 5, dentro de la cual se está desarrollando la estructura alcista final. El precio se mantiene firmemente por encima de la SMA50, que continúa actuando como soporte dinámico y confirma la persistencia de la tendencia alcista de medio plazo.
Tras alcanzar la zona de 162.30–162.40, el mercado entró en una fase de consolidación. Se está formando un rango local que podría representar una acumulación antes de un intento de continuar el ascenso. Según la estructura de ondas presentada, el escenario base supone la finalización de una corrección menor seguida de nuevos máximos.
La resistencia más cercana se sitúa en 163.35. Una ruptura firme por encima de este nivel abrirá el camino hacia el objetivo principal en 164.15, que coincide con el límite superior del canal ascendente proyectado y con la finalización del impulso actual. En esta zona aumentará significativamente la probabilidad de una toma de beneficios y de la formación de una onda correctiva más profunda.
Al mismo tiempo, el gráfico muestra un escenario alternativo. Si los compradores no logran consolidarse por encima de 163.35–164.15, aumentará la probabilidad de que se forme un patrón de cambio de tendencia. En este caso, la zona de 161.30, donde se encuentra el soporte técnico más cercano, se convertirá en el objetivo bajista inicial. Una ruptura por debajo de este nivel intensificará la presión vendedora y abrirá el camino hacia la siguiente zona de soporte en 159.55, que coincide con la zona de consolidación anterior y con el límite inferior del canal ascendente.
Mientras el precio permanezca por encima de 161.30, el panorama técnico general continuará indicando que los compradores mantienen el control.
Escenario alcista (caso base): tras finalizar la consolidación actual, el mercado podría romper 163.35 y continuar subiendo hacia 164.15, donde se espera que finalice la onda alcista.
Escenario bajista (alternativo): si el precio se consolida por debajo de 161.30, aumentará la probabilidad de una corrección más profunda hacia 159.55.
Las expectativas respecto a las decisiones de los principales bancos centrales y la evaluación de la resiliencia de las economías del Reino Unido y de EE. UU. influirán en el par GBPUSD durante la próxima semana. Los participantes del mercado centrarán principalmente su atención en las perspectivas de política monetaria del Banco de Inglaterra y de la Reserva Federal. Los últimos datos estadounidenses mostraron una moderación gradual de la presión inflacionaria, aunque los funcionarios de la Fed continúan manteniendo una postura prudente, señalando que la inflación permanece por encima del nivel objetivo y que las futuras decisiones dependerán de los datos que se publiquen.
En el Reino Unido, el BoE continúa manteniendo la tasa de interés sin cambios, al tiempo que destaca los persistentes riesgos inflacionarios asociados con la volatilidad de los precios de la energía. A pesar de cierta disminución de la inflación, el regulador no tiene prisa por avanzar hacia una política más acomodaticia, lo que continúa respaldando a la libra. Las expectativas políticas respecto a la política fiscal del Reino Unido siguen siendo un factor adicional y han contribuido al fortalecimiento de la moneda británica durante los últimos días.
El gráfico diario del GBPUSD continúa desarrollando una compleja estructura correctiva tras la finalización de la onda impulsiva anterior. El precio sigue cotizando dentro de un canal correctivo descendente, aunque durante las últimas sesiones se ha formado una corrección alcista local.
El punto pivote (PP) cerca de 1.3433 sigue siendo la zona clave. Esta área actúa como el principal punto de referencia para determinar la siguiente dirección. La media móvil SMA50 atraviesa casi directamente la zona de consolidación, confirmando la ausencia de una tendencia clara de medio plazo.
Según la estructura de Ondas de Elliott, el mercado ha completado la onda bajista anterior y está formando una fase correctiva. Es probable que el precio continúe subiendo hacia la resistencia de 1.3557 durante los próximos días. Si los compradores logran consolidarse por encima de este nivel, podrán poner a prueba el siguiente objetivo en 1.3629, donde se encuentra el límite superior del patrón correctivo proyectado.
Sin embargo, la estructura principal del gráfico sigue siendo bajista. El gráfico continúa indicando la posibilidad de que la subida correctiva termine y posteriormente se forme una nueva onda bajista. Tras finalizar el ascenso hacia la zona de 1.3557–1.3629, se espera que se reanude la presión vendedora, con un objetivo inicial en 1.3326. Una ruptura por debajo de este soporte aumentará la probabilidad de una caída hacia la zona de 1.3019, que coincide con el área objetivo de largo plazo de la quinta onda y con el límite inferior del canal proyectado.
Por lo tanto, el ascenso actual sigue siendo una fase correctiva dentro de una estructura bajista más amplia. Solo una consolidación firme por encima de 1.3629 podría debilitar significativamente el escenario bajista y abrir el camino para una corrección alcista más profunda.
Escenario bajista (principal): se espera que el ascenso correctivo finalice dentro del rango de 1.3557–1.3629. Tras formarse un patrón de cambio de tendencia, es probable que el precio caiga hacia 1.3326. Una ruptura por debajo del soporte convertirá la zona de 1.3019 en el siguiente objetivo.
Escenario alcista (alternativo): si el mercado se consolida firmemente por encima de 1.3557 y la demanda permanece fuerte, el ascenso podría continuar hacia 1.3629, seguido de un intento de desarrollar una corrección alcista de mayor amplitud.
El dólar australiano termina la semana en un contexto de persistente incertidumbre en los mercados financieros mundiales. Los cambios en las expectativas respecto a la futura política de la Reserva Federal de EE. UU. siguen siendo el principal factor para el AUDUSD. Tras la publicación de unos datos de inflación estadounidenses más débiles, los participantes del mercado redujeron significativamente la probabilidad de una subida inminente de las tasas de interés, ejerciendo presión sobre el dólar estadounidense y permitiendo que la moneda australiana recuperara parte del terreno perdido. Los rendimientos de los bonos del Gobierno estadounidense también disminuyeron, respaldando la demanda de activos de mayor riesgo.
La estabilización del sentimiento en los mercados bursátiles mundiales y la moderación gradual de las preocupaciones sobre una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio proporcionan un apoyo adicional al dólar australiano. Sin embargo, la persistente incertidumbre en torno a las perspectivas de la economía china limita el efecto positivo. Dado que Australia es uno de los mayores exportadores de materias primas a China, cualquier señal de debilitamiento de la demanda china podría empeorar rápidamente las perspectivas de la moneda nacional. La próxima semana, los inversores continuarán evaluando cuidadosamente las estadísticas macroeconómicas de EE. UU., los datos de China y los comentarios de los funcionarios de la Fed, que podrían modificar sustancialmente las expectativas de política monetaria. El Banco de la Reserva de Australia continúa manteniendo una postura prudente, manteniendo su tasa de interés sin cambios y esperando nuevos datos de inflación antes de tomar nuevas decisiones.
Desde una perspectiva técnica, el AUDUSD continúa formando una estructura correctiva tras completar una onda bajista. En el gráfico diario, el precio se consolidó por encima del soporte de 0.6873, lo que le permitió desarrollar una recuperación local hacia la zona del punto pivote PP. Actualmente, el mercado está poniendo a prueba la resistencia de 0.6996, que actúa como la frontera clave entre la continuación de la corrección y la reanudación del movimiento bajista principal.
Según la estructura de Ondas de Elliott, se está desarrollando un patrón correctivo, y la onda 4 podría finalizar en la zona de 0.7066–0.7070. Aquí se encuentra una sólida zona de resistencia que coincide con el límite superior del canal local y con el objetivo proyectado de la corrección. Mientras el precio permanezca por debajo de esta zona, los vendedores conservarán la ventaja a medio plazo.
Si la presión persiste cerca del PP, es probable que se forme una nueva onda bajista 5. El nivel de 0.6873 representa el primer objetivo bajista. Si los vendedores rompen firmemente por debajo de este nivel, podrán poner a prueba el soporte de 0.6788, que representa el objetivo principal de la estructura de ondas actual. Podría desarrollarse una corrección más profunda después de que finalice todo el patrón de cinco ondas, aunque por ahora este escenario sigue siendo prematuro.
La imagen de los indicadores también respalda un enfoque prudente. El precio continúa cotizando por debajo de la zona de resistencia clave, mientras que la recuperación sigue siendo correctiva. Es prematuro hablar de la formación de una nueva tendencia alcista hasta que el precio supere 0.7066.
Escenario bajista (caso base): tras finalizar la corrección local en la zona de 0.6996–0.7066, se espera que la caída se reanude hacia 0.6873, seguida del desarrollo de un impulso hacia 0.6788.
Escenario alcista (alternativo): si el mercado se consolida firmemente por encima de 0.7066, podrá contemplarse una continuación del ascenso correctivo hacia 0.7070, con la posibilidad de un movimiento alcista más amplio.
El par USDCAD comienza la nueva semana de negociación en un contexto fundamental mixto. La decisión del Banco de Canadá fue el principal acontecimiento de la semana pasada. El banco central mantuvo su tasa de interés sin cambios en el 2.2500%, confirmando un enfoque prudente respecto a la futura política monetaria. El regulador señaló la recuperación gradual de la economía, pero destacó que los riesgos inflacionarios asociados con la geopolítica y la dinámica de los precios de la energía siguen siendo elevados.
En EE. UU., la presión sobre el dólar se intensificó tras la publicación de unos datos de inflación más moderados. El mercado revisó sus expectativas sobre las futuras decisiones de la Reserva Federal, reduciendo la probabilidad de una subida inminente de las tasas de interés. La caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses ejerció presión sobre el dólar, aunque la persistente incertidumbre en torno a la situación en Oriente Medio continúa respaldando la demanda de activos refugio.
El mercado del petróleo sigue siendo un factor adicional para el dólar canadiense. A pesar de las persistentes tensiones geopolíticas, los precios del petróleo se estabilizaron tras su reciente ascenso, proporcionando un apoyo moderado a la moneda canadiense. Durante la próxima semana, los inversores seguirán de cerca las nuevas publicaciones macroeconómicas de EE. UU., la dinámica de los precios del petróleo y los comentarios de los funcionarios de la Fed, que podrían determinar la siguiente dirección del par.
El gráfico diario del USDCAD mantiene una estructura alcista de medio plazo. Tras completar la onda impulsiva 3 cerca de 1.4248, el mercado entró en una caída correctiva, formando la onda 4 de Elliott.
Actualmente, el precio se aproxima a la importante zona de soporte de 1.4040–1.4007, que coincide con la zona de consolidación anterior y representa el primer punto de interés de los compradores. Un soporte más sólido se encuentra más abajo, en 1.3895–1.3831, donde pasa el límite inferior del canal construido y finaliza el patrón correctivo proyectado.
La media móvil SMA50 continúa ascendiendo con firmeza y se encuentra significativamente por debajo de las cotizaciones actuales, confirmando la persistencia de la tendencia alcista de largo plazo. Mientras el precio permanezca por encima de la SMA50, la caída debe considerarse una corrección dentro de una estructura alcista más amplia.
Según la estructura de ondas, la onda 4 final debería crear una base para la formación de una nueva onda impulsiva 5. La zona de 1.4324 representa el principal objetivo alcista, coincidiendo con el límite superior del canal de largo plazo y con el objetivo proyectado de las Ondas de Elliott.
El rango de 1.4075–1.4141 sigue siendo una resistencia intermedia. Una consolidación por encima de esta zona proporcionará la primera confirmación técnica de que la corrección ha finalizado y el impulso alcista se ha reanudado. Si la presión vendedora persiste, el mercado podría poner a prueba 1.3895, donde se espera que la demanda aumente y podría formarse un patrón de cambio de tendencia.
El panorama técnico general sigue siendo constructivo para los compradores. La estructura de máximos y mínimos crecientes permanece intacta, mientras que la caída actual parece ser una corrección estándar dentro de la tendencia alcista vigente.
Escenario alcista (caso base): se espera que la corrección finalice dentro del rango de 1.4040–1.4007. Tras formarse una estructura de cambio de tendencia, es probable que el precio reanude su ascenso hacia 1.4141, seguido de un movimiento hacia 1.4324.
Escenario bajista (alternativo): si el mercado se consolida firmemente por debajo de 1.4007, aumentará la probabilidad de que la caída continúe hacia la zona de 1.3895 y posteriormente hacia 1.3831, donde podría finalizar toda la onda correctiva 4.
Varios factores fundamentales influirán en el oro durante la próxima semana. La combinación de los riesgos geopolíticos en Oriente Medio y las expectativas sobre la futura política de la Reserva Federal de EE. UU. sigue siendo el tema principal del mercado. Una nueva escalada del conflicto relacionado con Irán provocó un aumento de los precios del petróleo, intensificando la preocupación por una nueva aceleración de la inflación. Esto crea una situación mixta para el mercado del oro: la demanda de activos refugio sigue siendo elevada, mientras que el aumento de las expectativas inflacionarias incrementa la probabilidad de que las tasas de interés permanezcan altas, ejerciendo presión sobre el precio del metal precioso.
Los últimos datos de inflación de EE. UU. siguen siendo un factor adicional. A pesar de algunas señales de moderación de la presión sobre los precios, los participantes del mercado consideran que el encarecimiento de la energía podría volver a modificar el panorama inflacionario durante la segunda mitad del año. Por lo tanto, los inversores analizarán detenidamente cualquier comentario de los funcionarios de la Fed en busca de posibles cambios en la política monetaria.
Como resultado, el contexto fundamental sigue siendo mixto. Los acontecimientos geopolíticos continúan respaldando la demanda de activos refugio, aunque la fortaleza del dólar y los persistentemente elevados rendimientos de los bonos estadounidenses limitan el potencial de recuperación del oro. Por lo tanto, el mercado mantiene una elevada volatilidad y aún no ha demostrado un cambio de tendencia alcista sostenible.
El gráfico diario del XAUUSD mantiene una tendencia bajista estable. El precio continúa formando una secuencia de máximos y mínimos descendentes, permaneciendo significativamente por debajo de la media móvil SMA50, que actúa como resistencia dinámica.
Tras una fuerte caída desde el máximo de enero, el mercado formó gradualmente varios impulsos bajistas según la estructura de Ondas de Elliott. La última onda bajista llevó el precio hasta la sólida zona de soporte de 3,917, donde comenzó la consolidación. Durante las últimas semanas, el oro ha formado un rango lateral entre 3,917 y 4,145, lo que indica una acumulación de posiciones antes del siguiente impulso.
Según la estructura mostrada en el gráfico, 3,917 representa el punto pivote principal del modelo actual. Mientras las cotizaciones permanezcan por encima de este soporte, aumentará gradualmente la probabilidad de una onda correctiva alcista. El modelo proyectado indica que la onda bajista podría finalizar y dar paso a una corrección alcista, con un objetivo inicial en la zona de 4,400. Si la actividad compradora continúa desarrollándose, la zona de 4,758, donde se encuentra una sólida zona de ventas anterior, podría convertirse en el siguiente objetivo de medio plazo.
Sin embargo, sigue siendo prematuro hablar de un cambio de tendencia completo. El precio permanece por debajo de la SMA50 y cada ascenso anterior estuvo acompañado de ventas activas. Para confirmar un cambio de tendencia, los compradores deben consolidarse por encima de la resistencia de 4,145, tras lo cual el precio podría poner a prueba 4,400.
Si el dólar estadounidense vuelve a fortalecerse o la Fed emite nuevos comentarios agresivos, podría reanudarse la presión sobre el oro. En ese caso, el mercado volvería a poner a prueba el soporte en 3,917. Una ruptura por debajo de este nivel abrirá el camino para una nueva onda bajista y una ampliación de la caída.
Escenario bajista (caso base): se espera que la consolidación continúe cerca de 4,060, seguida de una prueba del soporte en 3,917. Una consolidación firme por debajo de este nivel podría dar un nuevo impulso a la tendencia bajista.
Escenario alcista (alternativo): si los compradores se consolidan por encima de 4,145 con un aumento del volumen, aumentará la probabilidad de un ascenso correctivo hacia 4,400 y posteriormente hacia la zona de 4,758.
El mercado del petróleo termina la semana en un contexto de persistente alta volatilidad. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio siguen siendo el principal factor y continúan influyendo en las expectativas del mercado sobre la estabilidad del suministro. A pesar de una recuperación parcial de los flujos de exportación, los riesgos de nuevas interrupciones en la región siguen siendo elevados, respaldando la prima de riesgo en las cotizaciones del Brent. Al mismo tiempo, el mercado evalúa cuidadosamente los datos sobre los inventarios comerciales de petróleo crudo de EE. UU., que continúan mostrando descensos e indican una demanda resiliente durante la temporada de verano.
La política de la OPEP+ también ejerce una influencia adicional. La organización confirmó su intención de ajustar gradualmente los volúmenes de producción, al tiempo que conserva la capacidad de modificar rápidamente su estrategia si las condiciones del mercado empeoran. Este enfoque ayuda a mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda, pero también limita el potencial de una fuerte subida de los precios.
Los inversores también continúan siguiendo las perspectivas de la economía mundial. Unas previsiones más débiles para el crecimiento de la demanda mundial de petróleo ejercen presión sobre las expectativas de largo plazo, aunque los riesgos geopolíticos y la disminución de los inventarios compensan actualmente este efecto a corto plazo. Por lo tanto, es probable que la evolución del suministro de petróleo, la situación en Oriente Medio y los nuevos datos macroeconómicos de EE. UU. y China influyan durante la próxima semana.
El gráfico diario del Brent muestra un firme rebote después de que el precio alcanzara la zona de soporte de 70.24. La onda impulsiva bajista finalizó en este nivel, tras lo cual las cotizaciones comenzaron a recuperarse. El mercado se ha aproximado ahora a la primera resistencia importante en 85.98, donde los operadores están tomando beneficios tras la última onda alcista.
Según la estructura de Ondas de Elliott, el movimiento actual podría representar el desarrollo de la primera onda correctiva tras la finalización del fuerte impulso bajista. La zona de 91.00 sigue siendo el objetivo principal para los compradores, donde coinciden un importante nivel de resistencia horizontal y el límite superior de la estructura local. Una consolidación por encima de 91.00 mejorará significativamente el panorama técnico y abrirá el camino hacia el siguiente objetivo en 96.00–97.00.
La media móvil SMA50 permanece por encima del precio actual, lo que indica que la tendencia bajista de medio plazo sigue vigente. Sin embargo, la distancia entre el precio y la media se ha reducido significativamente. Si el Brent se consolida por encima de la SMA50, esto proporcionará la primera confirmación técnica de una corrección alcista más profunda.
Al mismo tiempo, la zona de 85.98–91.00 representa una sólida área de resistencia. En ella convergen mínimos anteriores, las líneas del canal descendente y la trayectoria proyectada de la corrección. Por lo tanto, la probabilidad de un retroceso local tras alcanzar esta zona sigue siendo relativamente alta.
Si se produce una caída correctiva, 80.62 se convertirá en el soporte más importante. Mantenerse por encima de este nivel preservará el escenario alcista actual. También sigue siendo posible una caída más profunda hacia 75.27 dentro de la formación de la segunda onda correctiva antes de una nueva fase de crecimiento.
En general, la estructura del gráfico indica que el mercado está pasando de una caída impulsiva a una fase de recuperación, aunque una consolidación firme por encima de 91.00 proporcionará la confirmación definitiva de un cambio de tendencia.
Escenario bajista (caso base): tras consolidarse por encima de 85.98, el mercado continuará subiendo hacia 91.00. Después de una posible corrección hacia 85.98, se espera que el movimiento alcista se reanude, con la perspectiva de una nueva onda de crecimiento.
Escenario alcista (alternativo): si el Brent no logra superar la resistencia de 85.98 y vuelve a situarse por debajo de 80.62, aumentará la probabilidad de una caída hacia 75.27, seguida de una nueva prueba de la zona de 70.24.
Varios factores fundamentales influirán en Bitcoin durante la próxima semana. Los participantes del mercado continúan centrados en las expectativas sobre las futuras decisiones de la Fed, la dinámica de la inflación estadounidense y la actividad de los inversores institucionales a través de los ETF de Bitcoin al contado. A pesar del persistente discurso agresivo de los funcionarios de la Fed, los últimos datos de inflación redujeron ligeramente la preocupación por un mayor endurecimiento de la política monetaria, respaldando los activos de alto riesgo, incluidas las criptomonedas.
La reanudación de las entradas de capital en los ETF estadounidenses de Bitcoin al contado tras un prolongado periodo de salidas proporcionó un factor positivo adicional. Los inversores institucionales han comenzado a mostrar un interés renovado por los activos digitales, aunque el volumen de nuevas inversiones sigue siendo insuficiente para formar una tendencia alcista sostenible de largo plazo. El mercado también sigue de cerca los debates sobre la regulación de la industria de las criptomonedas en EE. UU., ya que los posibles cambios legislativos podrían afectar significativamente al sentimiento de los inversores.
El gráfico diario del BTCUSD mantiene una estructura bajista de medio plazo tras completar la gran onda bajista desde la zona de 81,000–82,000. Sin embargo, durante las últimas semanas el mercado ha entrado gradualmente en una fase de consolidación.
Tras formar un mínimo local cerca de 57,400, los compradores lograron devolver el precio por encima de la zona de 61,300–63,000, donde ahora se está formando un patrón triangular de acumulación. Según la estructura del gráfico, esta consolidación representa una fase intermedia antes del siguiente movimiento impulsivo.
La zona de 63,000–64,600 sigue siendo el punto pivote clave. Compradores y vendedores compiten por el control en esta área. Mientras el precio permanezca por encima del soporte de 63,000, la probabilidad de que continúe la onda de recuperación seguirá siendo elevada.
La resistencia de 64,600 representa el objetivo más cercano para los compradores. Una ruptura firme por encima de este nivel abrirá el camino hacia el siguiente punto de referencia en 68,700, que coincide con el límite superior del patrón local y con el nivel de resistencia intermedio según la estructura de Ondas de Elliott. Esta zona podría convertirse en el objetivo de la onda correctiva final antes de que se forme un nuevo movimiento de medio plazo.
La estructura general de largo plazo sigue siendo bajista. El límite superior del canal principal se encuentra significativamente por encima de los precios actuales, aunque el gráfico también mantiene una trayectoria bajista alternativa que supone que las ventas se reanudarán tras finalizar la recuperación actual.
Los indicadores de impulso se están estabilizando gradualmente tras la fuerte caída de junio, confirmando que la presión vendedora está disminuyendo. Sin embargo, la ausencia de un volumen elevado durante el ascenso indica que la recuperación actual sigue siendo correctiva, mientras que una consolidación por encima de 64,600 seguida de un movimiento hacia 68,700 proporcionará la confirmación definitiva de un cambio de tendencia.
Escenario bajista (caso base): el mercado continúa consolidándose por encima de 63,000, seguido de una ruptura por encima de 64,600 y del desarrollo de una onda de recuperación hacia 68,700.
Escenario alcista (alternativo): si el precio vuelve a situarse por debajo de 63,000 y rompe 61,300, la presión vendedora se intensificará, creando las condiciones para una nueva caída hacia 57,400.
Aviso legal: Este artículo ha sido traducido con la ayuda de herramientas de IA. Si bien se ha hecho todo lo posible para preservar su significado original, pueden existir algunas inexactitudes u omisiones. En caso de duda, consulte la fuente original en inglés.

El EURUSD ha retrocedido desde el máximo de 2026 en 1.1915 y ahora cotiza cerca de 1.1450, por debajo de las EMA65 y EMA200, mientras que el escenario vigente ha pasado de alcista a bajista. El BCE elevó los tipos de interés hasta el 2.40%, pero la Fed los mantiene en el 3.75%, y la inflación estadounidense, del 3.5%, continúa superando la de la eurozona, situada en el 2.8%. Una ruptura confirmada por debajo de 1.1280 abriría la siguiente ola bajista hacia 1.1080. Analizamos los niveles clave, tres escenarios de trading con señales de entrada y las previsiones de Deutsche Bank, Morgan Stanley y UBS para el EURUSD en 2026.

El oro ha corregido más de un 25% desde su máximo histórico de 5.597 USD y ahora cotiza cerca de los 4.100 USD, poniendo a prueba una zona de soporte crítica. ¿Es este el suelo o continuará la tendencia bajista? Analizamos los niveles clave —soporte en 3.920 USD y detonante de ruptura en 4.500 USD—, tres escenarios de trading con niveles de entrada y las previsiones de J.P. Morgan, Goldman Sachs y Deutsche Bank para el oro en 2026.
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